Blas de Lezo: El Defensor Invicto de Cartagena de Indias ⚓ 🇪🇸
Don Blas de Lezo y Olavarrieta (Pasajes, 1689 – Cartagena de Indias, 1741) es indiscutiblemente uno de los mayores genios militares y navales que ha dado la historia universal. Conocido con el apelativo cariñoso y temible de Mediohombre, encarnó el espíritu de superación más extremo de la Armada Española.
La Leyenda de Mediohombre: Un héroe forjado a cañonazos
A los 15 años perdió la pierna izquierda en la batalla naval de Vélez-Málaga (1704), negándose a gritar durante la amputación a carne viva. A los 17 años perdió el ojo izquierdo en Tolón y, a los 25 años, perdió la movilidad del brazo derecho durante el asedio de Barcelona (1714). Tuerto, manco y cojo, jamás perdió una sola batalla naval a lo largo de toda su impresionante carrera militar.
Cartagena de Indias 1741: 3.000 españoles contra 27.000 británicos
La gesta cumbre de Blas de Lezo tuvo lugar en la primavera de 1741 en el asedio de Cartagena de Indias, llave del comercio con el Virreinato de Nueva Granada durante la conocida 'Guerra del Asiento' (Guerra de la Oreja de Jenkins):
- La desproporción colosal: La Royal Navy británica, al mando del almirante Edward Vernon, reunió la flota de guerra más monumental que jamás había surcado los mares hasta el desembarco de Normandía en 1944: 186 navíos de guerra y cerca de 27.000 hombres.
- La resistencia heroica: Frente a aquella armada abrumadora, Blas de Lezo solo contaba con 6 navíos de guerra y apenas 3.000 hombres, entre marineros regulares, soldados y flecheros indígenas aliados.
- El fiasco de las medallas británicas: Vernon estaba tan seguro de la victoria inmediata que envió una fragata a Londres anunciando la toma de la ciudad. El rey Jorge II ordenó acuñar precipitadamente miles de medallas conmemorativas con la inscripción 'El orgullo español humillado por el almirante Vernon', mostrando a Blas de Lezo arrodillado entregando su espada. Aquellas medallas jamás se entregaron: tras semanas de sangrientos combates y genialidades tácticas en el Castillo de San Felipe de Barajas, los británicos sufrieron una derrota aplastante con más de 10.000 bajas y decenas de buques destruidos. El rey inglés prohibió expresamente hablar o escribir sobre la derrota bajo severas penas de prisión.
El legado inmortal en el corazón de la Armada Española
Herido por la metralla y consumido por la peste que asoló la ciudad tras el asedio, Blas de Lezo falleció meses después sin honores inmediatos, siendo enterrado en una fosa común hoy desconocida. Sin embargo, su sacrificio permitió que España mantuviera la soberanía en América durante un siglo más.
Hoy, un destructor de la Armada Española lleva con honor su nombre y su célebre frase: 'Todo buen español debería mear siempre mirando a Inglaterra' sigue resonando como símbolo de orgullo inquebrantable. Descubre nuestras prendas y complementos dedicados al comandante invicto.