Melilla es España 🇪🇸
La condición española de la Ciudad Autónoma de Melilla no admite discusión histórica ni jurídica: sus raíces bajo la Corona de España se remontan a 1497, cuando fue incorporada por Pedro de Estopiñán y Virués al servicio de la Casa de Medina Sidonia y los Reyes Católicos. Melilla es española desde hace más de cinco siglos, una realidad ininterrumpida que precede por varios cientos de años a la propia constitución del Estado moderno de Marruecos.
¿Por qué Melilla es innegable e históricamente España?
A lo largo de los siglos, Melilla forjó su carácter inexpugnable resistiendo asedios memorables, como el Gran Asedio de 1774-1775 ordenado por el sultán Mohammed ben Abdallah, donde la guarnición española defendió heroicamente cada palmo de sus imponentes baluartes. Considerada históricamente plaza de realengo y territorio indisoluble de la nación, Melilla nunca fue una colonia ni un protectorado: es una ciudad de pleno derecho amparada por la Constitución Española de 1978 y el derecho internacional.
Homenaje al Regulares de Melilla nº 52 y al Tercio Gran Capitán 1º de La Legión
La defensa permanente de Melilla está ligada de forma indisoluble a dos de las unidades más legendarias y condecoradas de las Fuerzas Armadas de España:
- Grupo de Regulares de Melilla nº 52: Herederos del primer grupo de fuerzas regulares indígenas fundado en 1911, sus soldados custodian la soberanía con una lealtad a prueba de fuego. En sus vitrinas y guiones relucen las máximas condecoraciones militares al valor heroico.
- Tercio 'Gran Capitán' 1º de La Legión: Acuartelado en el histórico cuartel de Millán Astray, este primer tercio legionario simboliza la vanguardia y el espíritu de sacrificio inquebrantable que caracteriza a la mística legionaria desde 1920.
Junto a ellos, los efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional salvaguardan diariamente el perímetro fronterizo de Beni Enzar y la frontera exterior europea con profesionalidad ejemplar ante las situaciones más extremas.
La Bandera y el Escudo de Melilla: El legado de Guzmán el Bueno
La bandera oficial de la Ciudad Autónoma de Melilla destaca por su sobrio y distinguido color azul celeste, sobre el cual resalta el escudo municipal concedido por los Reyes Católicos en honor a la gesta de Guzmán el Bueno en Tarifa. En él figuran los dos calderos de jaqueles de la Casa de Medina Sidonia con cabezas de sierpes, coronado por la torre de Tarifa desde donde don Alonso Pérez de Guzmán arrojó su propio puñal.
El blasón remata con una cinta con el lema en latín: 'Praeferre Patriam Liberis Parentem Decet' (Conviene a un padre anteponer la patria a los propios hijos), máxima expresión histórica del deber y el sacrificio patriótico. Portar la enseña de Melilla y lucir sus colores es un acto de solidaridad y hermandad con los miles de compatriotas que mantienen viva la llama de España en el norte de África.